Las fases de la escritura. Las fases de la luna.

Todo ciclo ha de completarse.

La escritura no termina en la hoja en blanco, no finaliza en un archivo guardado.

Escribir para el cajón es masturbación, aseguraba Lester del Rey.

Constreñidos por los usos y abusos de las editoriales, por el monopolio que exige literaturas descafeinadas, novelas sobrescritas, plagadas de paja, respondiendo más a estudios de mercado que a pulsos cardiacos, surge el Motor Literario como una opción escrita desde los márgenes de la cultura; ahí donde el brillo que emanan las vacas sagradas no ciega el juicio, y donde las modas literarias no imperan.

Una forma de expandir las fronteras para completar los ciclos.

Cansados de penar por los laberintos de papel construidos en torno a las burocracias culturales, hartos de participar en convocatorias fantasmas, esta triada de creadores ha decidido embarcarse en la empresa de re-vivir la literatura desde ópticas alternativas.

Así, el Motor Literario nace desde las aristas subterráneas de la ciudad, de los rincones virtuales de la Internet y del fondo de un sinfín de tazas de café, acompañándose con sonido de ambulancia, las luces de patrulla en oscuros callejones; con el estrépito de un motor listo para arrancar.

Un sitio web de intercambio efectivo, de acercamiento. Un paralelo en hardware: un proyecto cultural que conceptualiza las perspectivas particulares de este grupo.

Máquina de combustión interna que permita la completa órbita. De éste grupo. Desde este grupo.

Proyecto en perenne construcción, reinvención.

Diseño telaraña. Para llegar a ti. Para atraparte.